Relatos

La Hora del PostrePensamientos

“El Mago del Tiempo” por: Glasses

tiempoFoto: Kristie Muller
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Autor: Eliseo Raziel Ancona Rosado (Glasses)

Descripción: Etéreo, Apócrifo, Ordinario

Comentario: El mago de tiempo, es uno de mis primeros relatos cortos, narra la rimbombante travesía de un ser atormentado.

El Mago del Tiempo

El tiempo se detuvo, mientras los pensamientos proliferaban sensaciones que nunca pudo del todo distinguir ni procesar en el corto desenlace que tuvo. Más, sin embargo, lleno de miedo, angustia, pesar, felicidad, orgullo, nostalgia y alivio, prosiguió a dejar caer todo lo que le ataba a esa carne podrida, a ese recipiente roto, a esa mente corrupta, pues toda epifanía que haya deslumbrado su ser gritaba que lo destruyera.

– Crank -. Aquellos minutos se volvían eternos, con cada segundo que pasara visualizaba el ser que fue, reflexionaba en todo acontecimiento que lo indujo a tomar este camino tocado por las manos frías y tenebrosas del Señor.

– Tchk -. Estremecido con cada sonido que lograban producir en él una desesperación y excitación sin precedentes, poco a poco lo imposible se volvía posible, lo intangible lo convertía en tangible, se inundaba de un poder tal bello como horroroso, que cualquier persona cuerda no dudaría en blasfemar, su pequeño intelecto mundano se desvanecía dando paso a algo desconocido por él y la sociedad, la cual lo abrazó en su núcleo áspero y retorcido, aquel hombre que recordaba ser perdía sentido segundo tras segundo, sin embargo, lo degustaba con efervescente pasión, su cuerpo ya no le pertenecía, aquel soñador romántico logró una fábula de trascendencia humana y necesitaba culminarla, llegaba el momento prometido, repudiado y anhelado por igual.

– ¡Bam! -. Trompetas angelicales sonaron en un estruendo de pavor que marcaban el principio del final, qué momento tan maravilloso, eclipsado con lo hermoso del panorama y sus terrores en él, entregó cada parte de sí, dejo atrás cada pensar que lo retuviera de disfrutar de aquel corto infinito momento, drogado por tanto poder destrozo el cascarón impuesto al momento de su concepción que opacaban su nueva forma ascendida, ya no existía aquella sombra del humano que se vio azotado por la naturaleza perversa de todo aquello que lo rodeaba; su cuerpo cedía, pero su mente y alma en unidad alcanzaban pináculos de sabiduría, tal era esta que puede ser descrita como divina, se imbuía de la energía natural que procedían de lugares desconocidos, era sumamente feliz y pleno, puesto sabía que se había vuelto eterno.

Aquel atardecer del cinco de junio, el universo se despidió de otro valiente afligido o quizás cobarde bendecido; forjado y moldeado de boca en boca como ser de ceniza y braza del fuego eterno, el mago del tiempo.